Kaiser Permanente no está disciplinando a Martha Ton por ser una mala terapeuta. Kaiser la está disciplinando por ser una madre lactante.
Después de una huelga de siete meses, en la que los terapeutas de salud mental ganaron tiempo adicional para actividades de cuidado del paciente que no se pueden hacer durante las citas, Kaiser está violando el acuerdo, y los trabajadores están llevando sus preocupaciones directamente a los pacientes una vez más.
Durante su hora del almuerzo el 13 de enero, Ton y algunas de sus colegas repartieron volantes a los pacientes informándoles que Kaiser no está otorgando a muchos terapeutas las cinco horas por semana que aseguraron en su contrato para realizar actividades de cuidado del paciente que no se pueden realizaron durante sesiones de terapia.
“Es difícil estar aquí de nuevo, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados”, dijo Ton, quien trabaja para Kaiser en Riverside. “Le estamos informando a los pacientes que sus terapeutas están exhaustos y agotados, y estamos recibiendo muchos apoyo”.
Aunque los terapeutas de salud mental de Kaiser consiguieron aumentos fuertes y un nuevo plan de jubilación con beneficios definidos tras la huelga que comenzó en octubre de 2024 y duró hasta mayo de 2025, conseguir más tiempo para tareas críticas de atención al paciente, incluyendo regresar llamadas de pacientes, archivar reportes, preparar citas, y crear planes de tratamiento también era una de sus principales prioridades.
Para alcanzar un contrato, Kaiser estuvo de acuerdo don proveer a los pacientes de tiempo completo cinco horas protegidas por semana para trabajo de apoyo al paciente, pero inmediatamente empezó a interrumpir este nuevo requisito.
Kaiser estableció una tasa poco realista de productividad, la cual presiona a los terapeutas — con amenazas de disciplina si no alcanzan estas tasas — para que programen citas durante su tiempo protegido de apoyo al paciente.
Kaiser arbitrariamente decidió que los empleados que trabajan 32 horas por semana solo recibirían 3.5 horas protegidas de tiempo de apoyo al paciente, en vez de las cuatro horas que deberían recibir.
Kaiser decidió que madres lactantes que se extraen leche en el trabajo o socios que necesitan tiempo para la supervisión recibirían incluso menos tiempo protegido de apoyo al paciente.
Para Top, quien trabaja 32 horas por semana, Kaiser decidió que debido a que debe extraerse leche materna en el trabajo, solo recibirá dos horas por semana de tiempo protegido de apoyo al paciente — lo que no es suficiente para hacer todo lo que necesita para proveer la mejor atención posible.
“Es desmoralizante, y es perjudicial para los pacientes”, dijo Ton, quien se especializa en dar tratamiento a personas que hablan español que necesitan que sus terapeutas provean más servicios administrativos ya que no pueden comunicarse fácilmente con el personal de apoyo de Kaiser. “No tengo tiempo suficiente para redactar reportes, regresar llamadas, enviar correos electrónicos, o preparar intervenciones. A menudo tengo que quedarme después del trabajo para terminar mis tareas, lo que significa que tengo menos tiempo para pasar con mis hijos. Los pacientes, los trabajadores, y las familias la están pasando mal. Eso no es saludable”.
Ton todavía amamanta a su segundo hijo. Después de dar a luz a su primer bebé, Kaiser le dio el mismo tiempo de apoyo a pacientes mientras ella se extraía leche en el trabajo, pero ahora la empresa médica gigante está dificultando que Ton sea una madre trabajadora.
“Kaiser constantemente envía mensajes sobre lo saludable que es amamantar a los niños, pero están castigando a sus propios padres por hacerlo. Eso enfurece”.
Los esfuerzos de Ton son parte de una iniciativa por parte de los miembros de NUHW en el Sur de California para detener las violaciones del contrato por parte de Kaiser. Los trabajadores están pasando volantes afuera de las clínicas en toda la región y portando calcomanías que denuncian las violaciones del contrato por parte de Kaiser.
Los trabajadores grabaron un video pidiendo a todos mantenerse unidos y defender su contrato, y empezaron a redactar un boletín informativo para mantener a todos informados a través de las clínicas y hospitales del HMO en el Sur de California.
“Vamos a seguir levantando la voz y abogando por nosotros mismos”, dijo Ton. “Hablé con un paciente, mientras estaba pasando volantes, quien se sorprendió por lo que estaba pasando. Sabemos que no es correcto, y seguiremos abogando hasta que lo sea”.










































































































































































































































































































