Desde que fue contratado en Novato Healthcare Center en septiembre de 2021, Jacquelin Mervil le dejó claro a la gerencia que no podía trabajar los domingos.
“Desde que era un niño, he ido a la iglesia los domingos”, dijo Mervil, un asistente de enfermería certificado que trabaja para el centro de rehabilitación del Condado Marin. “Soy un predicador y unos de los líderes de la iglesia. Antes de que me contrataron, yo les dije, ‘Hay un día que no puedo trabajar debido a mi religión’”.
Mervil y muchos de sus compañeros de trabajo se molestaron cuando el centro de rehabilitación propiedad de Brius les informó que cambiaría sus horarios a cuatro días de trabajo y dos días de descanso. Eso significaba que sus horarios cambiaría de semana a semana, sin un horario fijo de trabajo y descanso. Muchos empleados del lugar ya trabajan horarios “irregulares” debido a que tienen que cuidar de sus hijos o tienen otros empleos, e implementar este nuevo horario resultaría en muchos problemas a nivel personal y profesional.
Los trabajadores se reunieron para decidir cómo responder, y una mayoría de ellos votó para detenerlo.
“Hicimos una petición expresando nuestra oposición”, dijo Mervil. “Todo el mundo quería mantener el horario que ya tenían. Algunos dijeron que no podían trabajar los lunes porque debían cuidar de sus hijos”.
Luego distribuyeron una petición, y en menos de 48 horas recolectaron una mayoría de firmas. Se las entregaron al administrador con un mensaje claro que no aceptarían el cambio de horario.
“Mucha gente habló y les dijo que no estaba bien”, dijo Mervil. “Todo el mundo estaba descontento”.
Mantenerse unidos y expresar su descontento surtió efecto. El administrador luego notificó a los trabajadores que la gerencia iba a posponer por 15 días la implementación del nuevo horario, lo que al final extendieron para todo el mes de febrero. Mientras tanto, la empresa está explorando alternativas y analizando si los miembros pueden mantener sus horarios actuales.
Para Mervil, esto es prueba que la unión hace la fuerza.
“Cuando nos unimos, se echaron para atrás”, dijo. “Eso te muestra que si quieres que la gerencia cambie de opinión, debemos estar unidos”.
















































































































































































































































































































