Cuando los trabajadores de USC Access Center — el centro de comunicación para citas de pacientes y para conectar a pacientes con médicos de Keck Medicine of USC — votaron para unirse a NUHW en 2019, Karina Marin estaba completamente comprometida, animando a sus compañeros a usar su poder colectivo.
Luego de tres contratos sindicales, Marin, una especialista en diseño de formularios que coordina y mantiene los calendarios y tipos de visita de los doctores en los hospitales y clínicas de USC, es ahora una delegada sindical que ayuda a sus compañeros a entender sus derechos y asegurarse de que la universidad respete su contrato.
“Lo que me inspiró a involucrarme en la organización fue darme cuenta cuán fuerte pueden ser nuestras voces cuando todos trabajamos juntos”, dijo Marin. “Quería ayudar a crear un lugar de trabajo donde los trabajadores se sintieran informados, apoyados, y empoderados para resolver los problemas de manera colectiva.
“Ser parte de un sindicato me permite abogar por la justicia, transparencia, y el respeto por el trabajo que hacemos a diario, algo que ciertamente no teníamos antes de organizarnos”, añadió.
El año pasado, Marin y sus colegas ganaron un contrato que mantuvo una prohibición de la subcontratación y les aseguró fuertes aumentos salariales.
Marin, que empezó a trabajar en USC hace más de una década como enlace de acceso para pacientes, dijo que se convirtió en delegada para defender a compañeros que quizás tengan miedo de defender sus derechos.
“Tengo un gran aprecio y respeto por mis compañeros, quienes a pesar de los obstáculos personales que enfrenten, se presentan cada día y apoyan a los pacientes y a los médicos”, dijo. “Estas experiencias me reforzaron la importancia de abogar por los trabajadores que hacen posible ese trabajo”.
Marin siempre está lista para defender el contrato y a sus compañeros, pero también les anima a aprender a defenderse a sí mismos usando el acuerdo colectivo que tanto les costó conseguir.
“Conoce tu contrato y no tengas miedo de usarlo”, les dice a sus colegas.
“Los derechos y las protecciones en nuestro contrato existen porque los miembros lucharon por ellos, y están ahí para asegurar que haya justicia en el lugar de trabajo”, agregó Marin. “Si algo no parece bien, pregunta, busca asesoramiento de un delegado, y levanta la voz”.
Marin reconoce que ser delegada sindical a veces requiere de trabajo extra de su parte, pero está feliz y dispuesta a darlo porque los resultados son poderosos y al final terminan beneficiando a todos los trabajadores.
“Lo que me da esperanza es ver a los miembros involucrarse más, estar informados, y sentirse confiados de abogar por ellos mismos y sus compañeros”, dijo Marin.
“Cada vez que alguien aprende sobre sus derechos, levanta la voz sobre algún problema, o se involucra para mejorar el lugar de trabajo, refuerza la razón por la que este trabajo es importante”, dijo. “El cambio positivo ocurre cuando la gente se junta, y ser parte de ese proceso me sigue motivando”.












































































































































































































































































































































