Cuando Austin Allison supo que un candidato que se oponía a los matrimonios de parejas del mismo sexo estaba corriendo sin contrincantes para un puesto en el Concilio Municipal de Eureka en 2016, decidió postularse porque “Eureka no necesitaba a alguien con esa mentalidad”, dijo.
Allison ganó y sirvió en el Concilio entre 2016 y 2020, tiempo durante el cual también fungió como director del Departamento de Bomberos de la ciudad y vicepresidente de la División Empire de la Liga de Ciudades de California.
Estas experiencias le ayudaron a ser un mejor miembro sindical en el Hospital Providence St. Joseph Hospital Eureka, donde trabaja como técnico quirúrgico sénior.
“Puedo ver cómo funciona el otro lado”, dijo Allison, indicando que entiende la forma en que la gerencia de Providence atiende los problemas de los trabajadores y la negociación contractual.
Esto le da seguridad para luchar en contra de las injusticias que ve en el trabajo.
Recientemente, Allison fue parte de un esfuerzo para incluir de nuevo su puesto laboral en el programa de Escalera Clínica luego de que el hospital los removió de manera unilateral, argumentando que no estaban incluidos en el contrato.
Varios meses después que los trabajadores presentaron una queja, y cuando el asunto estaba a punto de pasar al arbitraje, los trabajadores y el hospital alcanzaron un acuerdo que los incluye de nuevo en el programa de Escaleras Clínica, la cual provee compensación extra a trabajadores que van más allá de sus tareas regulares.
“Como un ex miembro del Concilio Municipal y director, sé que recortar la paga de la gente es algo terrible para la moral”, dijo Allison. “Realmente daña el negocio cuando tratan de ahorrarse un par de dólares ilegalmente a expensas de los trabajadores que proveen la atención médica a la comunidad”.
Cuando Providence intentó eliminar el programa de Escalera Clínica para su puesto de trabajo, Allison siguió el consejo que siempre da a cualquier trabajador que le pide ayuda: no se den por vencidos si creen que algo es injusto. Hablen, y siempre pidan la ayuda del sindicato.
“Si no tuviéramos el sindicato, no creo que habríamos podido recuperar el dinero que nos debían”, dijo Allison, quien ha sido parte de NUHW desde que los trabajadores se organizaron para formar el sindicato en el hospital. El ha visto la diferencia que una fuerza laboral organizada tiene no solo para los trabajadores y los pacientes, sino para la comunidad en general — algo que también se esforzó por hacer como concejal.
“Nuestro hospital está mejor porque tenemos un sindicato”, dijo. “Tenemos mejores salarios, más cantidad de trabajadores, y mejor atención. Esto nos beneficia a todos como comunidad”.



































































































































































































































































































































































































